Si es verdad…

Si es verdad que las palabras se las lleva el viento, porqué tan pocos son los que se comprometen con su discurso y se olvidan de ponerlo por escrito.

El siguiente documento puede parecer agresivo e irrespetuoso, sin embargo, se debe considerar que esta no fue la intención del autor y que su estilo obedece a lo urgente del mensaje.

Una Latinoamérica que sostiene su iglesia evangélica en la palabra de dos o tres caudillos; aun más, una Iglesia evangélica Colombiana que abraza la ignorancia de unos pocos quienes “teniendo la verdad” hacen y deshacen del significado real del Evangelio.

¿Que piensas tu pastor cuando observas que tu congregación no tiene empleo pero debe seguir pagando el diezmo, mientras tu predicas sobre lo prospero que es servir a Dios? Te haz puesto a reflexionar que definitivamente tu ambición empobrece los que con tigo alaban a Dios.

¿Cuál es el Jesús de tu ejemplo?, él que abandona al hombre y lo deja sumido en su soledad mientras su mensaje se extiende por todas partes, o el que no sacrifica el ser humano aun cuando su mensaje deba esperar para llegar a otros.

Si es verdad que el maestro sanó y salvó la mujer del flujo de sangre, que le devolvió su dignidad y le dio un nuevo sentido a su existencia. ¿Por qué tú sigues empeñado en producir lo que llamas fruto cuando en realidad no son sino ganancias y te apoyas en el escudo de ungido para satisfacer tus ansias de poder?

Escribo como quien reconoce que si no cambia la mentalidad de los lideres religiosos; que en vez de preocuparse por su aparato eclesial (iglesia) se ocupan del individuo, de la imagen y semejanza de Dios que esta en el otro y no en la “iglesia” y del prójimo. La realidad de las iglesias latinoamericanas y específicamente colombianas será una en la que reine el interés por el crecimiento de la empresa. Una organización económica despersonalizadora que convierte a sus miembros en entes, en masa manipulada al servicio de caudillos que nada tiene que ver con los planes del maestro.

¿Y LOS TEÓLOGOS?

Hoy me referiré a un tema que como estudiante de Teología y dentro del marco de nuestras clases, es tocado con tanta ligereza que pasa desapercibido: Que ser teólogo es una profesión complicada, que toda persona hace teología, unos más elaborada que otra, que el teólogo debe dar respuestas a su época y contexto. A todo esto pregunto ¿realmente para esto nos forman? Con el respeto que se merecen todos los pastores y todo el cuerpo docente de la institución en la que me preparo, ¿Qué intentan formar? Pastores, Pastoras con una formación teológica, líderes capacitados, consejeros. Cuando me refiero a estos énfasis o vocaciones de ningún modo estoy diciendo que no debería ser así. No obstante, ¿Dónde están los teólogos de profesión, esos que tanto leemos en nuestras clases? ¿será acaso un espacio reservado sólo para los alemanes, estadounidenses o de pronto para unos pocos latinoamericanos? No desconozco que existen pastores (as) teólogos (as) que buscan responder a su contexto y al mundo. Sin embargo, la comunidad eclesial a la que pertenecen es a quien se deben y es por ésta que pueden ser. De otro lado, para el teólogo de profesión su realización no esta en la iglesia, su meta no es la salvación de las almas (le interesan las personas) y mucho menos la predicación de una religión. ¿Dónde están las posturas teológicas de la FUNIBAUTISTA sobre los temas coyunturales que hoy nos afectan? ¿Dónde está la reflexión teológica que formula propuestas reales para un cambio social, económico y espiritual en nuestro contexto? Si las hay: ¿dónde se hacen?, ¿donde están escritas? ¿Por qué no las conocemos todos? Ahora bien, se supone que los teólogos son los que formulan la crítica a la Iglesia y a la sociedad, gestores de cambio que a través de sus postulados reivindican al hombre en los principios éticos que Dios ha propuesto. Si esto es así ¿por qué muchos seminaristas salen a perpetuar mentiras y errores doctrinales en sus comunidades eclesiales? ¿A que le tienen miedo? A que “la letra mata y el espíritu vivifica” – que poco conocimiento de las escrituras – no será mas bien a que la gente descubra verdades que abran sus ojos y los libere del yugo de su “pastor” ¿no dijo Jesús la verdad os hará libres? Pretendo querido lector que piense en algo ¿Cuánto dura su carrera? 4, 5 o 6 años ¿Cuándo usted salga que piensa hacer? Camuflarse entre su comunidad eclesial y perpetuar los errores que ya conoce, acomodándose al creciente numero de “teólogos” que “reflexionan” y “hacen teología” o, por el contrario, formular propuestas serias y críticas argumentadas en el texto Bíblico que saquen la iglesia y no sólo la suya del letargo en que se encuentra. Si el teólogo no reflexiona, no argumenta y no critica con propuestas, no es un teólogo. Un último comentario: “en clase a veces no se hace teología; se discute la teología que otros ya hicieron y ahí: ¿Qué es lo nuevo?”